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domingo, 16 de agosto de 2015

UN AÑO MÁS EL DÍA DE LA FILÓSOFA PASA SIN PENA NI GLORIA


Pues sí, hoy 16 de agosto es el Día de la Filósofa.
Para mostrar cómo va esto de las filósofas, podemos tomar como ejemplo la colección del diario El País, diario que pretendió, más que pretende, ser el periódico de la progresía de este país nuestro. El 25 de enero de este 2015 salió a la venta el primer libro de una colección de 30, que finaliza hoy, dedicado a la filosofía. El título general es Descubrir la filosofía y  explican en su publicidad que se trata de “Una oportunidad única de redescubrir y entender la historia del pensamiento de la mano de los mejores divulgadores y especialistas”. Y, efectivamente, no solo se parlotea acerca de filósofos varones, a excepción de Hannah Arendt, sino que los divulgadores son exactamente divulgadores en su inmensa mayoría, porque solo encontraron a cuatro filósofas que, según El País, son capaces de hablar de un filósofo o filósofa, el resto son varones, o sea 21 divulgadores, porque tres de ellos repiten dos o más veces. Las divulgadoras y filósofas son escasas o irrelevantes para El País. Eso sí, el 8 de marzo publica religiosamente un editorial haciéndose cruces de la situación de las mujeres.
A pesar de esto, sin embargo, algo se mejora, y en esta colección podemos leer a Carla Carmona analizando a Wittgenstein, a Cristina Sánchez  estudiando a Hannah Arendt, a Mª José Guerra sobre Habermas y a Concha Roldán comentando a Leibniz. 
Por cierto, que a María José Guerra, Titular del Área de Filosofía Moral de la Facultad de Humanidades de Universidad  de La Laguna tuvimos la posibilidad de escucharla recientemente en Gijón, del 24 al 26 de junio, en la XII Escuela Feminista Rosario de Acuña.

Estas filósofas no son las únicas, ni las mejores, son filósofas como todas las demás, pero tienen una ventaja frente a sus colegas masculinos, y es que ellas si que encuentran filósofas, divulgadoras, eruditas y mujeres con poder y peso en la historia. Por ejemplo, si se hojea el índice de nombres del libro En el mejor de los mundos posibles, dedicado a estudiar la figura de Leibniz, por Concha Roldán, nos encontramos con estos nombres: Marie de Brinon; Anne Conway; Cristina de Suecia;  Damaris Cudworth Masham; Isabel Carlota del Palatinado, Duquesa de Orléans; Elisabeth Gösmann; Anna Catherina Leibniz; Olga Pombo; Madeleine de Scudéry; Catharina Schmuck; Sofía Carlota de Hannover; Sofía Dorotea de Hannover; Sofía de Wittelbach, electriz de Hannover y Gerda Utermöhlen. No son muchas, probablemente en el periodo habría que introducir a muchas más, pero en los libros de los divulgadores no aparecen ni siquiera esta docena larga de mujeres interesantes para estudiar la época, y para aportar conocimiento real. Los divulgadores no  encuentran a ninguna filósofa, o divulgadora, o erudita, o mujer con poder e influencia que puedan citar en sus sesudos estudios. 
Son pocos los filósofos que saben que Anne Conway (14 de diciembre de 1631-18 de febrero de 1679) o Damaris Cudworth Masham, (18 de enero de 1659-20 de abril de 1708) pongo por caso, son filósofas, con obra y reconocimiento en su época de buenas filósofas, lo que da cuenta de su calidad, porque a las normales, a las que son como ellos, se las desconoce sin más.
Si miramos a los filósofos que estudia la colección, el panorama es aún más desolador: solo hay una filósofa que les parezca interesante estudiar, Hannah Arendt. Imagino que incluso a ellos les parecería anómalo no incluirla. Sin embargo, sujetos como san Agustín, Schopenhauer o Freud, esa gran tríada misógina, tienen su lugar en la colección, pero Simone de Beauvoir, que modificó el pensamiento del siglo XX y se valió para ello de las categorías de la filosofía existencialista, no se merece estudio para los modernos de El País: el 8 de marzo les pondré a Uds. párrafos de las lágrimas de cocodrilo que vierten estos sujetos “por la lamentable situación de las mujeres”, como si ellos no fueran responsables en buena medida en esa situación que supuestamente denuncian.
Bueno, se acabó. Les propongo celebrar este DÍA DE LA FILÓSOFA  leyendo a alguna de ellas. Les aseguro que por mucho que estos especialistos intenten silenciarnos, no van a conseguirlo.